Todos los libros de mi embarazo

Necesitaba sentirme fuerte, empoderada. Necesitaba entender muchas cosas para entenderme a mí misma. Y en los libros encontré ese refugio, ese momento para mí, para conectar con el pequeño ser que crecía en mi barriga y al que sentía que durante mi larga jornada laboral no le dedicaba el tiempo que se merecía. Los ratos de lectura eran nuestros. En este post, quiero hacer un recorrido por mi embarazo siguiendo todas las lecturas que hice en su momento. ¿Me acompañas en este viaje?

No estamos solas, estamos aquí

A propósito de la iniciativa #yotambiensoycoronamami, fuisteis muchas las que me escribisteis, compartisteis una foto para el álbum o me ayudasteis a darle difusión. Nunca me sentí tan arropada, nunca había sido tan consciente de cuántas hemos pasado por lo mismo, de cuántas hemos tenido que sufrir este castigo tan nuevo, tan injusto y que del que tan poco se ha hablado. Gracias de corazón.

Cada día, una lección

El fin de semana en el que Gabriel ha cumplido siete meses, ha sido también el fin de semana en el que se ha metido sus dos primeros tortazos. Guapos, guapos. El primero, el viernes después de comer, contra el borde de la mesa de la cocina. Todo el papo marcado, de lado a lado. Y esa sensación de culpa, de impotencia, de “ojalá me hubiera pasado a mí”, que se apoderó de los tres que comíamos con él. Y el segundo, hoy, hace apenas unas horas, contra el somier de la cama. No fue quizás tan escandaloso como el del viernes, pero el resultado ha sido peor: un enorme chichón rojo y morado en medio de la frente.

La vuelta al (tele)trabajo

La vuelta al trabajo -al teletrabajo en mi caso- ha sido una locura. Seis semanas intensísimas en las que he tenido que aprender a ser madre y trabajadora a la vez, a tiempo completo en ambos casos, y a conciliar una vida en la que trabajo y familia comparten lugar. Si no marco yo los límites, no existen. No hay posibilidad de escapar, de desconectar, ni de una parte ni de la otra, y lo que a priori parecía una gran ventaja se vuelve a menudo en contra.

La mamá de Gabriel

Hoy va por mí. Un miércoles cualquiera de una semana cualquiera de junio. Porque sí. Porque he llegado puntual, después de haber bañado a Gabriel en tiempo récord, en un baño lleno de sonrisas y canciones en voz baja. Canturreando entre susurros para no molestar a papá, que teletrabajaba muy cerca de nosotros.

Cada cosa en su sitio

Siempre he dicho que la maternidad fue el mayor baño de realidad de mi vida. Después de haberme leído decenas de libros durante el embarazo, me tocó improvisar y hacer caso a los mayores, que para eso saben mucho más de la vida que las teorías de los más expertos. La maternidad llegó a ser, incluso, un jarro de agua fría. Durante días me preguntaba por qué había decidido complicarme así la vida.

Felicidades, papi

Querido papá, yo aún no te conozco mucho, pero mamá dice que eres el mejor papá que pude tener. Y me lo creo, porque estuve dentro de su barriguita nueve meses y sé de primera mano todo lo que siente por ti. Mamá dice que siempre tienes mucha paciencia y que estás deseando que crezca un poco más para jugar conmigo a todos los juegos que se nos ocurran. Mientras tanto, sé que disfrutas cantándome todas tus canciones favoritas, mirándome y llamándome “Mister sweetface”. Yo no sé aún qué significa eso, pero pronto te entenderé y podremos hablar de muchas cosas.